À ta peau, à tes lèvres, le le arôme qui te pourchasse, voilà ma satisfaite nostalgie de tu.
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miércoles, 1 de septiembre de 2010
¿Qué putas puedo?
¿Qué putas puedo hacer con mi rodilla,
con mi pierna tan larga y tan flaca, con mis brazos, con mi lengua,
con mis flacos ojos?
¿Qué puedo hacer con este remolino
de imbéciles de buena voluntad?
¿Qué puedo hacer con inteligentes podridos
y con dulces niñas que no quieren hombre sino poesía?
¿Qué puedo entre los poetas uniformados
por la academia o por el comunismo?
¿Qué, entre vendedores o políticos
o pastores de almas?
¿Qué putas puedo hacer, Tarumba,
si no soy santo, ni héroe, ni bandido,
ni adorador del arte,
ni boticario,
ni rebelde?
¿Qué puedo hacer si puedo hacerlo todo
y no tengo ganas sino de mirar y mirar?
Jaime Sabines
con mi pierna tan larga y tan flaca, con mis brazos, con mi lengua,
con mis flacos ojos?
¿Qué puedo hacer con este remolino
de imbéciles de buena voluntad?
¿Qué puedo hacer con inteligentes podridos
y con dulces niñas que no quieren hombre sino poesía?
¿Qué puedo entre los poetas uniformados
por la academia o por el comunismo?
¿Qué, entre vendedores o políticos
o pastores de almas?
¿Qué putas puedo hacer, Tarumba,
si no soy santo, ni héroe, ni bandido,
ni adorador del arte,
ni boticario,
ni rebelde?
¿Qué puedo hacer si puedo hacerlo todo
y no tengo ganas sino de mirar y mirar?
Jaime Sabines
sábado, 21 de agosto de 2010
miércoles, 4 de agosto de 2010
La carretera
Es de noche en una carretera de Haití. El coche de la ONU se desplaza ágil por caminos de tierra blanca y paisajes oníricos. Vuelvo con el equipo tras un día agridulce de mi tercer viaje a esta tierra herida.
Miro por la ventana las estrellas y las montañas, y con ellas van pasando las canciones que escucho en mi ipod. Esas voces se van entretejiendo con los minutos de estos días, y al final, al caer la noche, estas estrellas vigilan el dolor que he visto y me recuerdan serenas que aunque no se lo encuentro, todo esto tiene que tener algún sentido.
Puerto Príncipe ya es poco más que un amasijo de hierros doblados, montones de piedra rota y verduras en el barro. En estos meses comienzan apenas a asomarse las sombras de humanidad de entre los escombros y la nube de polvo que se aferraba al aire aligera la tensión de sus garras etéreas.
Como es que podemos vivir siempre tan entumidos, tan lejos de la realidad? Hay tanta vida ahí afuera...
Casi toda la tierra que cubre este mundo, es tierra que sufre. Son tan pocos los santuarios donde se esta a salvo...
Y sin embargo, lo más hermoso que he presenciado no es el jardín... es descubrir una sola flor que emerge de entre las ruinas, pero para eso, hay que ir a las ruinas...
Miro por la ventana las estrellas y las montañas, y con ellas van pasando las canciones que escucho en mi ipod. Esas voces se van entretejiendo con los minutos de estos días, y al final, al caer la noche, estas estrellas vigilan el dolor que he visto y me recuerdan serenas que aunque no se lo encuentro, todo esto tiene que tener algún sentido.
Puerto Príncipe ya es poco más que un amasijo de hierros doblados, montones de piedra rota y verduras en el barro. En estos meses comienzan apenas a asomarse las sombras de humanidad de entre los escombros y la nube de polvo que se aferraba al aire aligera la tensión de sus garras etéreas.
Como es que podemos vivir siempre tan entumidos, tan lejos de la realidad? Hay tanta vida ahí afuera...
Casi toda la tierra que cubre este mundo, es tierra que sufre. Son tan pocos los santuarios donde se esta a salvo...
Y sin embargo, lo más hermoso que he presenciado no es el jardín... es descubrir una sola flor que emerge de entre las ruinas, pero para eso, hay que ir a las ruinas...
viernes, 30 de julio de 2010
Pensamientos de viaje
Acabo de aterrizar en Panamá. Me fascina esa sensación de los viajes. Comienza en el avión, cuando estas sentado mirando por la ventana cómo dejas atrás todo, cómo te alejas de la seguridad de tu mundos. Te desprendes de todo lo que creías necesario o doloroso, y por un tiempo vives otra vida, otro mundo, otra realidad.
La primera impresión de esa otra realidad la recibes en cuanto das un paso fuera del avión. Aprendes una manera nueva de sentir. Sientes distinto todo: la temperatura, el olor, la humedad, los colores, la luz... Todo es nuevo, distinto, y esa sensación es la que permanece a lo largo del viaje, será el sello de tus recuerdos. Cuando piensas en India sientes India, cuando piensas en África sientes África...
Una vez q sales del avión, ya eres otro, vives distinto. Y así estoy, de pie en la pista, y acabo de respirar Panamá.
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La primera impresión de esa otra realidad la recibes en cuanto das un paso fuera del avión. Aprendes una manera nueva de sentir. Sientes distinto todo: la temperatura, el olor, la humedad, los colores, la luz... Todo es nuevo, distinto, y esa sensación es la que permanece a lo largo del viaje, será el sello de tus recuerdos. Cuando piensas en India sientes India, cuando piensas en África sientes África...
Una vez q sales del avión, ya eres otro, vives distinto. Y así estoy, de pie en la pista, y acabo de respirar Panamá.
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viernes, 23 de julio de 2010
Invicto
Fuera de la noche que me cubre,
Negra como el abismo de polo a polo,
Agradezco a cualquier dios que pudiera existir
Por mi alma inconquistable.
En las feroces garras de las circunstancias
Ni me he lamentado ni he dado gritos.
Bajo los golpes del azar
Mi cabeza sangra, pero no se inclina.
Más allá de este lugar de ira y lágrimas
Es inminente el Horror de la sombra,
Y sin embargo la amenaza de los años
Me encuentra y me encontrará sin miedo.
No importa cuán estrecha sea la puerta,
Cuán cargada de castigos la sentencia.
Soy el amo de mi destino:
Soy el capitán de mi alma.
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Negra como el abismo de polo a polo,
Agradezco a cualquier dios que pudiera existir
Por mi alma inconquistable.
En las feroces garras de las circunstancias
Ni me he lamentado ni he dado gritos.
Bajo los golpes del azar
Mi cabeza sangra, pero no se inclina.
Más allá de este lugar de ira y lágrimas
Es inminente el Horror de la sombra,
Y sin embargo la amenaza de los años
Me encuentra y me encontrará sin miedo.
No importa cuán estrecha sea la puerta,
Cuán cargada de castigos la sentencia.
Soy el amo de mi destino:
Soy el capitán de mi alma.
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Invictus
Out of the night that covers me,
Black as the Pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
For my unconquerable soul.
In the fell clutch of circumstance
I have not winced nor cried aloud.
Under the bludgeonings of chance
My head is bloody, but unbowed.
Beyond this place of wrath and tears
Looms but the Horror of the shade,
And yet the menace of the years
Finds, and shall find, me unafraid.
It matters not how strait the gate,
How charged with punishments the scroll.
I am the master of my fate:
I am the captain of my soul.
William Ernest Henley



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Out of the night that covers me,
Black as the Pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
For my unconquerable soul.
In the fell clutch of circumstance
I have not winced nor cried aloud.
Under the bludgeonings of chance
My head is bloody, but unbowed.
Beyond this place of wrath and tears
Looms but the Horror of the shade,
And yet the menace of the years
Finds, and shall find, me unafraid.
It matters not how strait the gate,
How charged with punishments the scroll.
I am the master of my fate:
I am the captain of my soul.
William Ernest Henley



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